LA METROPOLIZACIÓN DEL LA GESTIÓN DEL RIESGO DE DESASTRE

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LA METROPOLIZACIÓN DEL LA GESTIÓN DEL RIESGO DE DESASTRE

La metropolización actual del territorio se entiende como un proceso o sumatoria de acciones que han producido nuevas relaciones y formas edificadas diferentes a las producidas por el crecimiento por agregación (ensanches) de núcleos históricamente definidos… La metropolización no se relaciona solamente con una dimensión urbana, sino que se presenta como un proceso que permea distintos espectros de la vida, como los ámbitos social, económico, ecológico, político y administrativo (Montejano Escamilla, J.A. 2013)

La metropolización está configurando y reinterpretando los espacios que la sustentan, y plantea interrogantes sobre la capacidad de las políticas públicas para controlar los procesos implicados. Las metrópolis se están volviendo lugares de poder económico y social, por lo que se exige nuevas formas de gobernanza, y con visión de políticas adecuadas para el futuro.

De acuerdo a un documento del Consejo Nacional de Población (https://www.gob.mx/conapo/documentos/las-metropolis-de-mexico-2020), “El fenómeno metropolitano en México constituye un elemento de gran relevancia e importancia en el desarrollo y la planificación del país. Las metrópolis, como concentraciones urbanas de gran tamaño y complejidad, desempeñan un papel crucial en la economía y demografía de México, ya que aportan más de 80 por ciento del Producto Interno Bruto nacional y 65.5 por ciento de la población habita estas áreas, además, se caracterizan por su crecimiento acelerado, su diversidad cultural y su alta demanda de servicios y recursos, por lo que resulta fundamental comprender y analizarlas. Las Metrópolis de México 2020 representa un ejercicio técnico y metodológico de carácter interinstitucional cuya finalidad es identificar, delimitar y caracterizar el fenómeno metropolitano en México.”

Sin embargo, desde la perspectiva de la Gestión del Riesgo de Desastre, y el entendido de que el propio riesgo es una construcción social, es posible comprender que la gran concentración demográfica incrementa, per se, el riesgo.

En ese sentido, tomando en consideración la composición política de México -Federación, Estado, Municipio- y que, de acuerdo a la publicación citada, en el país se identificaron 92 metrópolis de tres tipos: 48 zonas metropolitanas, 22 metrópolis municipales y 22 zonas conurbadas.

La relevancia de esta información radica en la manera en que se debe enfocar integralmente la Gestión del Riesgo de Desastre; existen municipios que comparten las mismas amenazas y riesgos, tales como ríos, barrancas, zonas lacustres, o que sus territorios están asentados sobre zonas con alta influencia sísmica, volcánica, o de impacto por fenómenos hidrometeorológicos, o de carácter antropogénico. Ejemplos, podemos citar los más representativos como la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León, la de Guadalajara en Jalisco, la propia Ciudad de México y su zona conurbada con el Estado de México, y la ciudad de Puebla. Veamos cómo define el documento las distintas áreas:

Zona Metropolitana.- Conjunto de municipios cuya relación se basa en un alto grado de integración física o funcional intermunicipal o interestatal y la población total de los municipios que la conforman es de 200 mil habitantes o más. La localidad urbana o conurbación que da origen a la zona metropolitana cuenta con 100 mil habitantes o más.

Metrópoli Municipal.- Municipio que no forma parte de una zona metropolitana, sin embargo, cuenta con una población total de 300 mil habitantes o más y es económica o políticamente relevante para el estado. La localidad urbana que da origen a la metrópoli municipal cuenta con 200 mil habitantes o más.

Zona conurbada.- Conjunto de municipios cuya relación se basa en un alto grado de integración física o funcional intermunicipal o interestatal. La localidad urbana o conurbación que da origen a la zona conurbada tiene entre 50 mil y 100 mil habitantes.

Basado en lo anterior, es necesario hacer un cambio de paradigma de la visión municipal para gestionar el Riesgo de Desastre, más aún cuando en algunas de estas zonas en el país se sobrepasa el millón de habitantes, ya sea en un sólo municipio, o en el área conurbada. Siendo el riesgo una construcción social, el incremento poblacional lógicamente aumenta el factor de vulnerabilidad, y reduce el factor de capacidades en la fórmula del riesgo. Por esta razón, la perspectiva debe basarse de manera integral, en cuanto la territorialidad compete, para realizar de forma más eficiente, segura y adecuada las acciones que van encaminadas a reducir los riesgos.

Considerar esta visión, puede ser un ejemplo claro para atender la 1ra. Prioridad del Marco de Sendai, “Comprender el Riesgo de Desastre”; y por otro lado, para poder materializar las acciones que componen los procesos de Gestión Prospectiva y Gestión Correctiva, desde la identificación del riesgo, con la respectiva y obligada socialización (que toda la comunidad/población lo conozca), y las consecuentes actividades como la Previsión, Prevención, Mitigación y Preparación, mediante mecanismos de gobernanza y cooperación interinstitucional, intermunicipal y con las diversos sectores de la sociedad incluidos, enfocados también -y principalmente- a una mejor planeación urbana, que al contar con territorios adyacentes, colindantes, pueda ofrecer zonas seguras, rutas de evacuación, acciones conjuntas de prevención y mitigación, y un muy largo etcétera.

En ese mismo sentido, las acciones de respuesta a emergencias, la atención a emergencias mayores, la rehabilitación, la recuperación y reconstrucción y todas aquellas actividades post desastre, también podrán ser realizadas de manera más efectiva y rápida.

Corolario.-

Es menester insistir, en que la visión municipal en las grandes ciudades no es compatible con el transcurrir del Siglo XXI, menos aún en el concepto de Seguridad, con todas sus acepciones. La perspectiva debe manejarse en términos de Capital, en el contexto de la segunda acepción del Diccionario de la Lengua Española: Dicho de una población: Principal y cabeza de un Estado, provincia o distrito.

Dr. César Orlando Flores Sánchez

4 respuestas

  1. El dr. Cesar Orlando, además de ser un erudito, eficiente y capaz en materia de gestión integral de riesgos y desastres y protección civil, es una excelente persona y un gran ser humano, sencillo y humilde.

  2. Estimado Dr. César Orlando Flores Sánchez, felicidades por la clara manera de exponer tu interesante ponencia sobre el tema de “La Metropolización de la Gestión del Riezgo o Desastre”.
    No me sorprende que seas heredero de los principios de tus señores padres, porque eres terco, insistente y perseverante hasta lograr tus objetivos sobre todo en causas humanitarias como son la preservación de la vida, la salud y el patrimonio familiar. Cada aspecto y conocimiento que nos compartes son elementos en los que nos involucras a ser parte del valor del pronunciamiento de la tarea de la prevención del riesgo y protección civil.
    Te conozco de los años 90s, cuando eras un muy joven Cadete de la Heroica Escuela Naval y Armada de México. Ahora veo en ti a un profesionista que cree en sus objetivos y lucha día con día para lograrlo en beneficio de la gente, habitantes de la nuestra patria y de la humanidad en general.
    Ten fe, entusiasmo y esperanza en que todo se logra cuando los fines que se persiguen son de corazón.
    Felicidades de parte de la familia Sánchez Valderrama. Hermosillo, Sonora. Fuerte abrazo.

  3. Excelente introducción a un tema de evolución social comunitaria. Te propongo considerar en este proyecto metropolitano a las instalaciones industriales, de transporte, instituciones educativas y de investigación. Ojalá se abunde en cada uno de los factores que conforman este proyecto y enfocarlo con ojos críticos. No dejar todo a las autoridades. Felicidades estimado Dr. Flores.

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